El baño es una de las estancias de la casa que más se usa y quizás hace tiempo que el tuyo necesita una remodelación o símplemente hayas pensado en cambiar la bañera por una ducha mucho más práctica.

Te damos algunas pautas y consejos a tener en cuenta al hacer una renovación de tu baño:

  • Azulejos. Es importante elegirlos según el tamaño del baño. Si es pequeño, conviene utilizar baldosas de tonos claros que reflejen la luz para aportar mayor claridad. Para el suelo elige piezas grandes, claras y con junta rectificada. Si además se utiliza el mismo material en las paredes y en el suelo, se crea una sensación de continuidad que amplía visualmente el espacio.
  • Redistribución de espacio. Quizás el antiguo baño tiene una distribución antigua o tus circunstancias de vida o familiares han cambiado. Aprovecha el cambio de baño para distribuir los elementos según tus necesidades.
  • Ahorro energético. Los sanitarios y griferías actuales utilizan mucha menos cantidad de agua en las descargas y evitan los goteos. Si además renuevas la ventana del baño, la temperatura se mantendrá en un nivel óptimo que te permitirá ahorrar en calefacción. Tu consumo y facturas lo notarán.
  • Orden. Los nuevos muebles de baño son muy funcionales lo que nos permite tener todo organizado y fuera de la vista. Se acabaron los botes de cremas, maquillajes, cepillos y accesorios por encima del lavabo que dan la sensación de desorden y de espacios saturados. Seguro que encuentras el que mejor encaja en tu nuevo baño.
  • Higiene. Tanto los inodoros como los lavabos, bañeras y duchas acumulan gran cantidad de bacterias y hongos. Lo más aconsejable es renovarlos cada 10 años.
  • Luz. Lo ideal es utilizar una luz general blanca emulando la luz natural y otra más potente en la zona del espejo.
  • Mampara. Las mamparas evitan los indeseables encharcamientos y si además tienen tratamiento anti-cal son perfectas. Lo mejor es elegirlas sin perfil o que éste sea ligero para ganar amplitud visual.

Cambiar la bañera por ducha. Con el cambio ganarás en muchos aspectos. Seguridad: menos resbalones y accidentes domésticos. Ahorro: la cantidad de agua utilizada es mucho menor. Espacio: la ducha optimiza el espacio del cuarto de baño y da más amplitud.

Si te has decidido a hacer ese cambio en el que llevas tiempo pensando ¡consúltanos!