El próximo fin de semana, en la madrugada del día 24 al 25 de octubre, tendremos que atrasar una hora nuestros relojes, con lo que a las 03:00am serán las 02:00am. Pero ¿de dónde viene este cambio?

Parece ser que el origen de esta idea se remonta a 1784, cuando Benjamin Franklin —entonces embajador de los Estados Unidos en Francia— envió una carta al diario Le Journal de París donde proponía algunas medidas para el ahorro energético. Sus propuestas eran tres:
1. Imponer un gravamen a las personas cuyas contraventanas impidiesen la entrada de luz a sus habitaciones.
2. Regular el consumo de cera y velas.
3. Hacer repicar las campanas de la iglesia al amanecer para que todo el mundo se levantase a la misma hora.
Estas propuestas no se tomaron en serio, pero al poco tiempo comenzaron los primeros experimentos de iluminación con gas, cuya peligrosidad hizo plantearse seriamente el tema del ahorro energético.
Así, poco a poco, las ideas de Franklin fueron retomándose y evolucionando hasta llegar a la conclusión de que lo más conveniente era cambiar la hora, una medida que no se instauró plenamente hasta 1976.

Antes de ese año, sólo se aplicó temporalmente durante la Primera Guerra Mundial, hasta que con la crisis del petróleo de 1973, algunos países empezaron a modificar su horario oficial para aprovechar mejor la luz solar, de manera que se consumía menos electricidad, adaptando las actividades humanas al ciclo de luz solar.

Así, la idea era alargar el atardecer con el fin de utilizar menos electricidad para la iluminación y ahorrar 300.000 TEP (toneladas equivalentes de petróleo). A pesar de que se estima un ahorro energético que alcanza los 250.000 TEP, el resultado sigue siendo muy importante en países como Francia e, incluso en Bélgica, donde son menos dependientes del petróleo.

 

Fuentes:
El Blog verde – Cambio de hora
Wikipedia – Horario de verano en el mundo